Lo que debería haber sido una gran alegría se ha convertido en un cúmulo de sentimientos encontrados y pesadillas a mansalva.
Esta noche me ha costado dormir; después de que se fuera Alex no he podido dejar de pensar en tosdo lo que había dicho, pensado o sentido y no podía dejar de sentirme culpable de ningun modo. ¿Dónde está la persona que llevaba 4 años pensado hacer una fiesta en el día D y solicitar que se hiciera fiesta nacional? Ya no me reconozco… Sintiendo pena por… él (por ella desde luego que no), después de que me ignorara durante tanto tiempo… Todo se fue a la mierda hace mucho tiempo, pero ¿y ahora? ¿Podremos retomar una amistad ya prácticamente olvidada? Yo tengo esperanzas porque no olvido los tiempos que pasamos juntos y no olvido lo feliz que fue mi infancia aquí gracias a él (y a su hermano). ¿Y él recordará? Yo creo que lo habrá olvidado. Yo reconozco mis errores pero ¿reconocerá los suyos?
Todo es muy raro, como ya he dicho hay sentimientos encontrados, de los de toda la vida, y no sé cómo interpretar mi sueño.
Siempre hay un antes y un después: yo estoy en mi después, más feliz que nunca y él se encuentra en mi antes, puedo imaginar su sufrimiento y se me forma un nudo en la garganta, pero no puedo reaccionar antes que él, parece una especie de norma no escrita, pero que aún debe aplicrse.
Soy muy impaciente, desde siempre, y no puedo aguantar los nervios.
Sólo me queda decir que le entiendo y que aún recuerdo (vividamente) lo que nos unió en el pasado y que también fue culpa mía.